BOGOTA (Reuters) - Exportadores y autoridades económicas de Colombia se declararon el miércoles preocupados por los anuncios de Venezuela de congelar las relaciones diplomáticas y comerciales con el país, y dijeron que buscarán preservar los lazos empresariales.
En tanto, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, también se expresó preocupado y dispuesto a mediar en el conflicto, que surgió tras acusaciones del Gobierno colombiano de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) obtuvieron armamento vendido por Suecia a Venezuela.
Como reacción, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, ordenó congelar las relaciones, retirar su personal diplomático de Bogotá y pidió a sus autoridades económicas sustituir las importaciones provenientes de Colombia e incluso amenazó con intervenir a empresas de ese país que operan en su territorio.
"Mi llamado es que esos planteamientos no se ejecuten y que se elija el camino del diálogo (...) Nosotros estamos dispuestos, por cierto, a ejercer nuestros buenos oficios si se nos pide", dijo Insulza desde Costa Rica, antes del inicio de una cumbre de presidentes de Centroamérica, México, Colombia y República Dominicana.
Colombia no se pronunció aún de manera oficial acerca de la decisión de Chávez.
Pero advirtió que no había recibido respuesta alguna de Caracas a una información confidencial entregada a las autoridades de ese país en la que se pedía aclaración acerca de por qué tres lanzacohetes de fabricación sueca y supuestamente comprados por Venezuela, que fueron incautados en un operativo militar, estaban en un campamento de las FARC.
En junio, el canciller colombiano Jaime Bermúdez entregó a su homólogo venezolano Nicolás Maduro, en una reunión privada en Honduras el 2 de junio, un documento que evidenciaba la posesión del armamento por parte de las FARC, con la supuesta colaboración de funcionarios venezolanos.
"En la misma reunión el canciller Bermúdez entregó también información documental en la cual dos cabecillas de ese grupo terrorista de las FARC mencionan la colaboración por parte de tres altos funcionarios del Gobierno venezolano en la entrega de lanzacohetes de características similares a los que posteriormente fueron incautados", agregó el comunicado.
EXPLOSION VERBAL
En el 2008, ambos países alcanzaron un récord en su comercio global superior a los 7.200 millones de dólares, con la balanza comercial ampliamente favorable a Colombia, origen de un 12 por ciento de las importaciones totales de Venezuela.
En tanto, el ministro colombiano de Agricultura, Andrés Fernández, manifestó que el enfrentamiento político no debería estar relacionado con el tema comercial.
"En la parte comercial haré esfuerzos con mis homólogos en Venezuela y haremos esfuerzos muy grandes en el sector privado venezolano y el sector privado colombiano, que necesitan uno del otro para que la relación comercial no se vea afectada por los problemas políticos", dijo Fernández a la radio local.
Mientras algunos exportadores colombianos mostraron su preocupación, expertos minimizaron las amenazas de Chávez, quien en el pasado hizo anuncios de similar tono, sin que se tradujeran en un cierre del comercio bilateral
"Nos preocupa mucho esta explosión verbal del señor Chávez", expresó Iván Amaya, presidente de la Asociación Colombiana de Productos Textiles, Ascoltex, quien sostuvo que Venezuela se convirtió en el mayor comprador del sector.
El Ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Luis Guillermo Plata, confió en que no se altere el comercio binacional por el impasse, el más reciente de una relación de altibajos entre Chávez y Uribe, cuyas ideas políticas están en polos opuestos.
"Hemos tenido situaciones similares en el pasado, (y) el comercio ha seguido creciendo", dijo Plata, tras explicar que en la relación de interdependencia de las dos naciones no es fácil para Colombia buscar mercados alternos ni para Venezuela encontrar proveedores "de la noche a la mañana".
Los anuncios provocaron una caída del peso de hasta 3,3 por ciento y de 1,5 por ciento en la Bolsa de Valores colombiana.
Para Kathryn Rooney, analista de Bulltick Capital Markets en Miami, la caída del peso será transitoria, ya que opina que las medidas anunciadas no se concretarán.
"Venezuela tiene que importar de Colombia. Chávez no puede simplemente bloquear al país", precisó.
Colombia comparte con Venezuela una frontera de más de 2.200 kilómetros.
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